Los mandamientos
Muchos quieren llegar lejos, otro tanto llegar a viejo, en cambio mi mayor anhelo es poder llegar al Cielo. Por eso se hace necesario, sudar hasta ganar mi denario, es cierto que no gano un premio, de nada vale mi esmero. La patria celeste es un don que gratuitamente da el Señor, pues no hay labor humana que supere el amor que emana del que siendo tres veces santo nos ha amado tanto. Sin merecer del Cielo ni la mitad Él nos lo entrega en totalidad, nos da el don de ser amigo a los que éramos enemigos, pero no del Dios que da la vida sino de la solicitud divina. Amar a Dios sobre toda cosa despertó una generación celosa, y armados de mandamientos mataron al hombre contento. A Moisés le dieron diez pero agregaron seiscientos tres, ¿cómo se puede a Dios amar si todo lleva al hombre a pecar? y no estoy en plan juzgón pero así no llega la conversión. Si todo lo que se ve es pecado ¿quién se quedará con el legado? S...