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Fidelidad al Magisterio

Haciendo un poco de revisión en el ejercicio de la catequesis me he dado cuenta que con los años he tenido un cambio, para mí, muy significativo. Los primeros años daba una leída superficial al instrumento que me facilitaban para los encuentros de catequesis y el resto lo completaba con lo que yo "sabía", olvidándome de una gran verdad: el conocimiento no es mío, y esto lo veo de dos formas distintas, primero, no me pertenece porque todo lo que yo aprendo es para compartirlo con los demás y segundo, yo no sabría nada de lo que digo saber si no fuese porque Dios me lo ha permitido aprender por medio de su Espíritu. Recordando cómo era al principio y viendo cómo soy ahora en la preparación de los temas siento que he crecido, y no a nivel de pedagogía ni doctrinal (que ambas no son solo buenas sino necesarias) sino en cuanto a reconocer que si yo, primero, bebo de la fuente directa de la Revelación, es decir, la Biblia, y lo complemento con el Magisterio de la Iglesia (Cate...

Pinocchio

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En estos días me pasó algo, o mejor dicho, me hicieron darme cuenta de algo que me hizo sentir tonto útil del diablo. Mientras más vueltas en la cabeza le daba a las palabras que me dijeron y a las actitudes que me corrigieron más me sentía  así : un títere. Queriendo verlo desde otra perspectiva, ¿es posible que Dios nos use como títeres? La respuesta es no, obviamente, pero me lo preguntaba a mí mismo porque me sentía incómodo por haberme dejado guiar por alguien que no quiere mi salvación ni que yo goce de la presencia de Dios. Dada la insistencia de mi mente con Pinocho no pude más que querer aplicar la de Rafiki y ver  más allá de lo que ves ,  en ese supuesto irreal que Dios nos usara como marionetas, que moviera nuestros cuerpos (pues no habría voluntad) con unos hilos: ¿cuáles serían esos hilos? ¿Qué es lo que usaría para que nosotros hagamos lo que Él quiera? En primer lugar diríamos, prácticamente sin pensar, "los mandamientos", porque su redacción en f...

Igual que tú y yo

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 Sobre el sacerdocio ministerial el Magisterio de la Iglesia nos ha enseñado mucho, bastantes escritos tenemos ya sobre las gracias que derrama Dios a través de esos hombres que se ha escogido Él mismo para ser otro Cristo  acá en la tierra. Sin embargo no quiero hoy escribir desde eso, no porque no lo crea o esté en contra, todo lo contrario, sino porque esto que quiero compartir es más humano, más palpable, sin dejar a un lado el don sobrenatural de la gracia sacramental estas líneas quiero que sean más escritas con el corazón que con la mente, desde lo que me hizo sentir un sacerdote en una de las homilías más bonitas que le he escuchado, a pesar del sabor triste que dejó en mi ser. "El sacerdote es un hombre, escogido entre los hombres, para la salvación de los hombres" y "el sacerdote es a gusto de Dios, no de los hombres" son dos frases que recuerdo con cierto cariño de quien fuera mi párroco hace unos años. En el momento me parecían chocantes y como una ...

No es como yo

Hay una canción de nuestro hermano cristiano -no católico- Jesús Adrián Romero titulada  No es como yo  que dice algo que es muy cierto pero al escuchar siento un trasfondo con el que no estoy 100% de acuerdo. En ella, el autor, nos dice que Cristo no es como yo porque él es santo y es perfecto, es sublime y es eterno, no hay comparación, y esto me recuerda al misterio de la Encarnación, aquella gracia que Dios nos ha regalado de enviarnos a su Hijo Único, prometido desde siempre (cf Gn 3, 15) para que se hiciera uno igual que nosotros (cf Flp 2, 6-7). Pensar en Cristo distinto a mí me hace sentirlo lejos, cuando la grandeza de nuestro Dios es que quiso padecer en carne propia lo mismo que nosotros, las mismas angustias y vicisitudes, incluso la tentación (sin caer en el pecado) (cf Mt 4, 1-11). Él quiso sufrir no por masoquismo sino porque sabía que ese abajarse a nivel nuestro, ese dejar su trono celestial iba a mover nuestros corazones, ya no iba a ser ese Dios distant...

Catequesis ¿para qué?

Viendo a este joven del que hablaba en un post anterior   me preguntaba ¿para qué doy catequesis? No el motivo, sino el fin, ¿qué quiero lograr con eso? ¿Cuál es el objetivo? Y la pregunta me parece muy válida porque venimos (los que tenemos más de 20 años de edad) de una catequesis sacramental, que no está mal pero que no puede ser el único móvil. Preparar personas para recibir un sacramento es decirles que sólo importa ese día, ese momento y ya, ¿dónde queda la vida sacramental, la vida de gracia? ¿Dónde queda la recepción lo más frecuente posible de ese manantial de Vida que Jesús nos regala? Me pregunto esto porque muchos años (demasiados para mi gusto viéndolo en retrospectiva) dediqué a preparar niños y jóvenes para que recibieran un sacramento pero no les enseñaba o procuraba despertar en ellos el deseo de no quedarse en la primera comunión o ese día en la foto de la confirmación. Estaba fallando yo porque no tenía la mira en lo que realmente es importante, luego de rec...

Al Dios desconocido

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"Atenienses, veo que vosotros sois, por todos los conceptos, los más respetuosos de la divinidad. Pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba grabada esta inscripción: 'Al Dios desconocido'. Pues bien, vengo a anunciaros lo que adoráis sin conocer. El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por mano de hombres; ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado él, que a todos da la vida, el aliento y demás cosas. Él creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la tierra, y fijó los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban. Pero no pensemos que se encuentra lejos de cada uno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho alguno de...

Otra vez con el mismo tema

Yo sigo el blog de un sacerdote que publica a diario y hay semanas en la que toca un mismo tema hasta tres veces, cuando esto ocurre él mismo dice que siente que cansa por hablar tanto de lo mismo. Este recuerdo vino a mi mente porque ayer fue mi cumpleaños y siento que Dios se botó con el regalo que me dio: encontrarme a un joven que tenía, creo, más de un año que no veía en misa. Me causó mucha alegría y esto y, luego de misa y hasta hoy, estuve pensando en la catequesis y la importancia que esta debe tener en nuestra vida individual y comunitaria. Como sabe, quien me ha regalado la dicha de leerme, me gusta la catequesis, bueno, no, no me gusta, ¡amo la catequesis! De todos los servicios a los que el Señor me ha llamado creo que es en este donde me siento más pleno, por eso, gracias a Él, estoy empezando a ver con otros ojos esta labor. Por ejemplo, ahora empiezo a entender a la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en su interés de cambiar el enfoque catequético, en mi inexpe...